La calle La Paz pertenece al casco histórico y es una de las más antiguas y recónditas de Ubrique, además de una de las más estrechas por algunas zonas.
La calle se llama así porque allí se encuentra el llamado peñón de Elías, una roca de la ladera de los Olivares.. En este enlace conoceremos el origen de su denominación, pues no se trata del nombre "Elías", sino del apellido de la familia "Lías".
Hoy
La calle Peñón de Elías es una paralela a la calle Marroquineros. El peñón que le da nombre le aporta una fisonomía muy peculiar y agreste. ya que es una pared rocosa cubierta de vegetación. En la misma acera hay un bloque de cuatro pisos y esa es toda la edificación de la calle por ese lado. Enfrente hay casas más bajas.
El tramo de la calle que da al peñón es muy estrecho (unos 3 m o poco más); el que está a la altura del bloque es mucho más ancho, unos 9 m.
En la parte estrecha su escaso acerado, como de costumbre, lo consideran algunos conductores como aparcamiento.
La calle Peral es una de las más antiguas de Ubrique, se tienen referencias de ella en 1800, en los libros de la Hermanandad de Nuestro Padre Jesús, y en 1823, en el censo que guarda el Archivo Municipal.
Es una de las calles más antiguas de Ubrique. Su nombre consta en 1800, en el Libro de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús, y en 1823, en los libros de censo custodiados en el Archivo Municipal.
El origen del nombre de la calle del Perdón es, según José María Cabello, religioso: "Posiblemente tenga su origen en la puerta de la Iglesia Parroquial que da salida a dicha calle. En las grandes Basílicas y Catedrales ( San Pedro, Santiago...) se celebra periódicamente Año Jubilar que se inicia con la apertura de una de sus puertas habitualmente cerrada y que se le llama Puerta del Perdón o de la Misericordia. Una piadosa creencia para los superfieles considera que, atravesando dicha puerta y rezando determinadas preces se les perdonan sus pecados. Si bien la Sagrada Escritura y especialmente el Libro de Job determina que la mejor penitencia es la limosna. No tengo constancia de que nuestro pueblo haya gozado de esos Jubileos que de forma excepcional se han otorgado a otros templos (en alguna Coronación de su Patrona...) Pero por "contagio" puede haberse llamado en tiempos pretéritos Puerta del Perdón y por derivación Calle del Perdón. Es lo que yo pienso salvo meliori juicio".
Se llamó calle Deán García Sarmiento en la primera mitad del siglo XX. Después de la Guerra Civil su nombre fue cambiado de nuevo por Auditor Bohórquez, nombre que fue retirado por el ayuntamiento en 2006. Devolviéndole, desde entonces, su nombre antiguo y tradicional. José María Cabello habla de sus vecinos a mediados del siglo XX:
Y hasta Mari Paz teníamos en la calle con su confitería donde comprábamos-los domingos- bucaritos de merengue y pececitos de regaliz.¡Y qué familias! Imposible recordarlas todas. Me gustaría llenar- con sus nombres- casas tan señeras que aparecen en el reportaje con las puertas cerradas y las calles vacías. Ahí van algunos vecinos. Por la derecha desde el Asilo: Bohórquez Maza, Bohórquez Vecina, Domínguez, Corrales Jordán, García Parra, en el número 10,Pedro Herrero. Hermanas Parra, José Corrales, el de correos, Cristóbal Toro, Reguera y el inconfundible olor en la casa puerta del despacho de vinagre, Domínguez Peña, Zarco y su tienda de chuches finalizando en la casa de nuestra tía Josefa Parra, viuda de Eduardo Janeiro.
Calle del Perdón en los años 20. Fotografía aportada por Elena Lobatón.